¡No se puede!

La siguiente anècdota està basada en hechos reales y yo no soy el protagonista ni testigo.

Por Nibaldo Calvo Buides
Resulta que dos niños que se iniciaban en el ajedrez se encuentran disputando una partida, y uno de ellos realiza el enroque; pero jugadas màs adelante le debilitan totalmente la protecciòn del rey y se percata de que en esa situaciòn le resultarìa mejor tener a su rey en el centro del tablero.
Entonces el niño, muy sonriente,  levanta la vista del tablero y pregunta:
-Maestro, ¿puedo desenrocarme?