Libro especial, premiación y optimismo ajedrecístico en el CRESEY

BOLETÍN EDARAYS
Dedicatoria del libro “Ajedrez Autodidacta”.
“Para quienes la vida depara cosas hermosas, envueltas en pruebas que les hacen vivir etapas muy difíciles; todas coincidiendo con la enseñanza que les dice: “Eres un gigante capaz y suficiente para construirte el futuro que mereces”. 

Es día de visita y algunos internos asisten, acompañados de familiares, a la clausura y premiación del Campeonato Masculino de Ajedrez Cereso 2011, que culminó el pasado fin de semana. La biblioteca del centro penitenciario está engalanada y su acogedora sala transpira emoción y orgullo.

Las autoridades del penal hacen la presentación, existe una agenda para la actividad. Se agradece la presencia de los presentes y se ratifica el orgullo del centro de contar con el magnífico y ejemplar programa de ajedrez “Capablanca”; que transita por su aniversario 23 de fundado. Breves y emotivos discursos se suceden.

Trofeos, diplomas y premios en metálico se entregan, recorriendo la lista de participantes del grupo de avanzados. Es una premiación singular, porque los 20 atletas del pensar organizado van siendo premiados; bajo el enfoque de que todos fueron ganadores.

El Idey, acá representado en la Edarays, aporta 5,000 pesos en metálico; distribuidos en 20 premios para el Campeonato Masculino y seis para el femenino. La dirección del penal aporta los trofeos y diplomas.

Hay una nota singular, la presentación de un libro; un libro especialmente creado e impreso por la Edarays para los ajedrecistas del Cresey: “Ajedrez Autodidacta ”. Se trata de un libro cálido, que sale a la luz para estimular y orientar el desarrollo técnico ajedrecístico del grupo de avanzados en el penal del Cresey. Se entrega como una aportación a la esperanza, acerca de un futuro mejor, alcanzable por la voluntad personal; ejerciendo el uso de la mente y de su sustancia activa y multiforme: el pensamiento.

Se lee la dedicatoria y el prólogo, toca éste el centro de la prueba existencial de la vida de los internos; se trata de un resumen de la fuerza educativa del ajedrez para la voluntad y el éxito humano.

 El optimismo hace atmosfera y une a todos. La eficiencia reclama concretar garantías para continuar impulsando esa posibilidad de entrenamiento mental para la vida que es el ajedrez especial que estudian y practican. Un anteproyecto de convenio interinstitucional. Un local fijo, estantes y materiales ajedrecísticos suficientes, papelería distintiva, uniforme y posibilidades de una docencia ajedrecística regular y continua; programa de simultaneas, torneos y dual meet.

Consenso y entusiasmo. Nace una bella etapa para el ajedrez del Cresey como lo que es: un reconocido modelo de sentido social del deporte que, en Yucatán, tiene una linda historia que continuará escribiéndose.

 

PROLOGO

Cada experiencia de vida, cada suceso que protagonizamos o conocemos, cada emoción, decisión, propósito o acción concreta para alcanzar algo; es una lucha.

La existencia toda es una lucha, donde el hombre se afana con más o menos apasionamiento y eficiencia, para lograr que algunos futuros deseados se concreten haciéndose realidades.

Siempre mi lucha de hoy dejará una huella en mi persona, capaz de modificar mis posibilidades para las nuevas luchas que viviré; se trata de la experiencia.

Aprender a potenciar las experiencias y a organizarlas es un requisito para el desarrollo personal.

Las personas son lo que su mente y pensamiento puede proyectar y esa proyección se puede modificar positivamente, mediante las experiencias que viven; si se tiene una actitud positiva, que implica siempre ese optimismo que se manifiesta como fe en que podré lograr siempre mejorar mis posibilidades personales.

Algunas veces las circunstancias y las acciones personales nos llevan a vivir en situaciones delicadas, donde todo se hace un poco más difícil y riesgoso; le llamamos momentos críticos de nuestra existencia.

Toda crisis tiene dos caras, en una se ubica un peligro y, en la otra, se ubica una oportunidad.

Las personas que cumplen una condena como internos se encuentran en una situación que es crítica, por lo desagradable y vulnerable del modo de vida en que se ven obligados a vivir. Los internos den un penal están sujetos a una férrea disciplina, interactuando con otras personas en un obligado espacio muy reducido;donde suelen reinar leyes que pone el poder de grupos más fuertes sobre otros más débiles.

Los internos deben, para sortear los peligros naturales inherentes a su situación, desarrollar ciertas cualidades personales; como son el control emocional para evitar todo lo perjudicial que se pueda evadir y, también, para enfrentar con total decisión lo que no sea agradable. pero no se pudo evitar.

Es muy importante para un interno inspirar respeto y, si es posible de su parte, también inspirar afecto; para lograrlo debe darle valor a su palabra y a su actitud; que debe ser siempre serena e inteligente; servicial sí, pero dándole prioridad a los que estén más débiles y necesitados en lo material y en lo espiritual.

La mejor visión, enfoque existencial y estrategia de vida de un interno en un penal es la que se fundamenta en lo siguiente: “Solo pueden dar los que tienen”.

 Se ocupara de actuar siempre para cultivar en él la serenidad, confianza en si mismo, inteligencia, fe, salud, energía, recursos materiales y amistades suficientes; entonces brindadará de todas esas cosas en la medida y la forma en que proceda hacerlo, de acuerdo con las leyes institucionales que lo rigen y, también, acorde con las leyes que el colectivo en que vive ha implantado, paralelamente a las primeras.

La fuente de todos esos recursos que  permiten tener para dar, reside fundamentalmente en la calidad de los procesos mentales de la persona que hacen la inteligencia, la eficiencia y la productividad en la vida de un interno.

La lámpara de Aladino de nuestras vidas es una actitud enfocada hacía lograr calidad; sí, calidad de nuestra mente, que es el útero del buen pensamiento; también calidad en el pensamiento, para fortalecer la eficiencia de nuestro escenario mental.

El ajedrez es una herramienta para predecir y concretar oportunidades, para interactuar con nosotros mismo, en pos de entrenarnos mentalmente; para así desarrollar cualidades pensantes, que nos permitan la aplicación de métodos eficientes para pensar con productividad.

Junto a las facultades requeridas para pensar con eficiencia y productividad se requiere del motor que las active y las ponga en marcha, firme y perseverante; hablamos de las actitudes para el éxito mental.

Las facultades y las actitudes para el pensamiento eficaz son las bases para el rendimiento mental. Cuando entrenamos el pensamiento buscamos adquirir facultades y concretar actitudes necesarias:

“El buen rendimiento en cualquier actividad contempla facultades y actitudes; las primeras, son especificas de la actividad que se trate; las segundas, son generales y se aplican a diferentes actividades. Suelen ser las mismas actitudes las que dan garantías para el éxito en tareas diferentes, donde requiero rendir mucho”.

Una persona que cumple una sentencia como interno en un penal, experimenta una gran conmoción emocional en su existencia. Todo lo material y espiritual de su vida se ve estremecido y, dentro de ese panorama crítico, surge una posibilidad hermosa que borra todo pesimismo y que convierte la energía personal en extremadamente positiva: tiene tiempo y necesariamente va creándose un fuerte compromiso de actuar para resolver, para solucionar la situación que vive de la mejor manera posible. Se enciende entonces en su espiritu una luz y una música que le dice con ritmo y fuerza:“ sí lo vas a lograr y tú serás el protagonista de ese logro”.

Hay que dar un paso concreto, un primer paso, un primer paso esencial, preciso, perfecto; que sea la base suficiente para que día con día aumenten sus posibilidades de triunfo y, poco a poco, progrese en él la reconstrucción de las posibilidades de sui vida.

Al principio parecería que el éxito reside concretamente en alcanzar la libertad, pero pronto comprenderá que la libertad no solo está bloqueada por la obligación de permanecer interno; ya que la libertad no está garantizada totalmente afuera. Una parte de la libertad se alcanza cuando  logramos convertirnos en un ser con dominio mental, emocional y con una apertura a la inteligencia, que nos permite aprender todo lo necesario, para hacer bien todo lo que nos propongamos aprender o ejecutar.

La libertad total necesita comenzar en la mente y, para lograrla, todos debemos poner atención al hermoso lema del programa “Ajedrez Social” que plantea:

“Todo Comienza en la Mente”.

Sí, definitivamente en el panorama de nuestra mente, que adopta la forma variable de nuestros pensamientos, se deciden todos los acontecimientos de nuestras vidas; en cada uno de los futuros posibles, de los que saldrá ganador el futuro que sea apoyado por nuestras acciones. A fin de cuentas, toda acción que realizamos responden a nuestras decisiones, que fueron tomadas con base en nuestros pensamientos, forjados en nuestra mente.

El programa Ajedrez Social ofrece a los internos la perspectiva de pensarse pensando, de sentirse sintiendo y de ir actuando como entrenadores de ellos mismos; para alcanzar las facultades que requiera la eficiencia particular en las acciones concretas que requieren hacer para modificar favorablemente su situación actual y, también, para elevar sus rendimiento en esos temas vitales para conquistar los sueños que les guiaran hasta los futuros que -como seres humanos valiosos- merecen alcanzar.

El Cereso de Yucatán, el Cresey; con su programa de ajedrez Capablanca brinda, a todos los reclusorios de México y el mundo, un modelo de acción reeducativa, en el centro mismo de las causas de toda derrota o éxito humano. Felicitaciones a todos los que con su esfuerzo y participación han hecho posible que un programa tan hermoso exista desde hace 23 años, en franco proceso de desarrollo y crecimiento.

 

Contraportada
En 1988 el deporte institucional en México experimentó cambios estructurales profundos, que determinaron el impulso de la misión central del deporte; expresada en convertirse en una eficiente herramienta al servicio de toda la sociedad. Nace entonces el programa “Ajedrez Social en Yucatán”, bajo la consigna de “Ajedrez para Todo Yucatán” y portando el lema educativo: “Todo Comienza en la Mente”.

 

El programa de ajedrez del Cresey, “Capablanca”, fue la primera acción concretada del Ajedrez Social en Yucatán. El entonces Director del Instituto del Deporte, gran impulsor del deporte en México, Víctor Alayola Rosas, asignó a un coordinador, Prof. Carlos Acorra Peraza, para atender las necesidades organizativas del más antiguo de los programas ajedrecísticos yucatecos en funcionamiento y muchos representantes de la comunidad ajedrecística yucateca brindaron su aporte social dando clases, simultáneas y organizando torneos con los internos; cada vez más interesados en las aportaciones personales que el ajedrez les brinda, como grupo social frágil y necesitado de apoyo mental y emocional, por su condición de reclusos.

En 1989 nació la “Escuela de Desarrollo y Alto Rendimiento de Ajedrez en Yucatán y el Sureste” Edarays, Carlos Torre Repetto”, Centro Metodológico del programa “Ajedrez Social” que, como primera tarea, se enfocó en diseñar y apoyar el programa “Capablanca” del Cresey

Grandes Maestros, Maestros Internacionales y Árbitros Internacionales, visitaron e impartieron cátedras en el programa del Cresey en sus 23 años de de actividad ejemplar; donde la Edarays mantuvo constante apoyo de materiales y recursos humanos para las actividades del mismo.

En diciembre de 2010 la Edarays proyectó una etapa de seis meses denominada “Amistad Capablanca-Torre”, que tiene como objetivo promover y diseñar las acciones necesarias para darle carácter institucional oficial al programa de ajedrez “Capablanca” del Cresey; que es un ejemplo de cumplimiento del sentido social del deporte en Yucatán.

El presente libro es un producto de dicha etapa, dirigido a apoyar la concreción y desarrollo de las competencias necesarias; para el estudio autodidacta del ajedrez entre los admirables ajedrecistas del Cresey.

“El sentido de los deportes es propiciar entrenamientos, que motiven a las personas para convertirse en entrenadores de sí mismo; en el gran deporte de la vida”.